MONTE TROPIC

Bajo el Atlántico duerme un gigante cuya posesión y explotación definirá el control de parte de la tecnología del futuro.

Es el Monte Tropic, un antiguo volcán sumergido que alberga una de las mayores reservas mundiales de telurio, cobalto y tierras raras.

España y Marruecos pugnan silenciosamente por él.

El monte Tropic fue una isla de entre 900 a 1000 km cuadrados con fauna y vegetación que existió hace 100 millones de años.Tropic no fue la isla mayor de las denominadas Paleoislas Canarias o "Las Abuelas de las Islas Canarias", pero en Tropic, se han encontrado ricos yacimientos de telurio y eso cambia la visión que sobre esta zona tienen España, Europa y Marruecos.

El interés por el Monte Tropic escaló drásticamente tras varias expediciones del Instituto Español de Oceanografía que confirmaron su riqueza mineral.

El monte posee costras de ferromanganeso con concentraciones de telurio hasta 50.000 veces superiores a las de la corteza terrestre convencional, además de ingentes cantidades de cobalto, claves para la fabricación de baterías, coches eléctricos y paneles solares.

Para la Unión Europea es considerado reserva estratégica, además este yacimiento representa una oportunidad única para romper su dependencia de este tipo de suministros (minerales y tierras raras) controlados, principalmente, por potencias como China.

Quien logre los derechos de explotación de Tropic no solo obtendrá un beneficio económico multimillonario, sino también una ventaja geopolítica incalculable en la carrera por la soberanía tecnológica global.

La disputa formal se juega principalmente en los despachos de las Naciones Unidas bajo las directrices de la Convención sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). El mapa de la discordia se debe a su particular posición geográfica, el Tropic se sitúa a unas 270 millas náuticas (unos 500 kilómetros) al sur de la isla de El Hierro, quedando técnicamente fuera de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) habituales de 200 millas, tanto de España como de Marruecos.

Al encontrarse en aguas internacionales más allá de las 200 millas náuticas, su futura explotación depende de los permisos de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA).

 


¿La estrategia de España cuál es?

En 2014, el Gobierno español solicitó formalmente ante la ONU la ampliación de su plataforma continental hasta las 350 millas náuticas al oeste y suroeste de Canarias. 350 millas es el límite máximo hasta el que se puede extender una plataforma continental de acuerdo con lo señalado en la Convención sobre el derecho del mar de la ONU firmada en Montego Bay en el año 1982.

Esta petición se fundamenta en rigurosos estudios científicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que demuestran que el monte Tropic forma parte de la misma continuidad geológica y se formó con la actividad volcánica que originó las Islas Canarias. En sus propias palabras el monte Tropic es “una prolongación sumergida de la cadena de montes que constituyen el archipiélago canario.”

Y... ¿Cuál es la contraofensiva de Marruecos? 

En 2020, el Parlamento de Rabat aprobó de manera unilateral dos leyes para delimitar sus fronteras marítimas, anexionando las aguas adyacentes al Sáhara Occidental y solapándose directamente con la proyección canaria.

Marruecos argumenta que la plataforma continental africana se extiende de forma natural hacia el océano, englobando al monte bajo su área de influencia económica.

Aprovechando crisis como la de Ceuta, Marruecos busca negociar con mayores presiones la titularidad de las aguas en litigio cerca de Canarias, ricas en tierras raras y también en yacimientos de gas.

Para Canarias, esta pugna transciende la geología; afecta de lleno a su seguridad marítima, al control pesquero y a la soberanía frente a un vecino con una política muy agresiva en constante expansión legislativa y militar.

Rabat utiliza hábilmente su posición estratégica frente a Madrid mediante políticas de "zona gris", entrelazando las negociaciones de las fronteras marinas con otros temas críticos como el control de los flujos migratorios hacia el archipiélago, Ceuta o Melilla y la cooperación antiterrorista.

Los giros en la postura diplomática española respecto al conflicto del Sáhara Occidental no han ayudado en este tema, añadiendo más complejidad si cabe a las mesas de negociación sobre la mediana marina equitativa entre Canarias y el continente.


Zona Económica Exclusiva de 200 millas náuticas

 

La batalla por el Monte Tropic es un reflejo exacto de los conflictos internacionales del siglo XXI, donde la diplomacia tradicional se topa con la fiebre y el control por los recursos de la llamada transición energética y tecnológica.

Aunque la tecnología para realizar minería a gran escala a más de 1.000 metros de profundidad (la cima de Tropic se sitúa a unos 970 metros, pero su base alcanza los 3.500 o 4.000 metros) tardará todavía años en consolidarse, la soberanía sobre el mapa se está decidiendo ahora.

España busca asegurar sus derechos históricos basados en la ciencia del suelo marino, mientras Marruecos proyecta su ambición de potencia ribereña indiscutible en la región.

En este tablero, las Islas Canarias no son un simple espectador ultraperiférico, sino el baluarte geográfico clave sobre el cual el Estado español y la Unión Europea necesitan defender su futuro industrial, tecnológico y energético.

 

César J. Pollo - 2026 ©


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