EL DÓLAR AGUJEREADO

En el mundo de las monedas raras los Holey Dollars, los dólares agujereados, son un caso especial, transcienden los simples objetos de colección y se han convertido en piezas codiciadas que representan lo máximo de la numismática en Australia, son las primeras monedas "propias" utilizadas en este país.

Poseer un Holey Dollar en la actualidad, es disfrutar de una experiencia singular, una fusión entre la historia y el prestigio.

Son monedas excepcionales. La mayoría son únicas y todas son bastante raras.

Pero todas tienen un mismo origen: el real de a ocho español, también llamado peso, duro o "dólar español". El término peso se usó en español para referirse a esta denominación y se convirtió en la base de muchas de las monedas de los antiguos virreinatos españoles. Actualmente el peso sigue siendo la moneda oficial en Filipinas, México, Cuba, República Dominicana, Colombia, Chile, Argentina y Uruguay.

Pues bien, el Dólar Holey es el nombre que se daba a las monedas utilizadas en los inicios de dos asentamientos británicos muy distantes: la Isla del Príncipe Eduardo (hoy parte de Canadá) y Nueva Gales del Sur (hoy parte de Australia). 

En estas colonias británicas, ante la escasez de moneda, utilizaron, para fabricar las suyas propias, la moneda de gran tamaño más importante y reconocida de la época. Emplearon los "dólares españoles" mediante la perforación y corte, para crear dos partes o monedas nuevas: el centro, generando una moneda pequeña conocida como "dump" en Australia, y el anillo exterior, al que llamaron "Dólar Holey" o dólar agujereado.


El dólar español

A partir de 1497, el gobierno español comenzó a acuñar una moneda de plata de gran tamaño que, gracias a su amplia circulación, se conoció como el "dólar español". 

El "dólar español", también conocido como real de a ocho (peso duro, peso fuerte o simplemente peso), y mucho más tarde también como dólar, es una moneda de plata de aproximadamente 38 mm de diámetro con un valor facial de ocho reales españoles. Fue acuñada en el Imperio español tras la reforma monetaria en 1497, con un contenido de 25,563 grs. de plata fina. Fue ampliamente utilizada a nivel mundial como la primera moneda global debido a su uniformidad y características. Otros países y colonias (China, Brasil, India británica, Nueva Gales del Sur, etc., e incluso la Compañía de las Indias Orientales) resellaron el "dólar español" para que pudiera utilizarse como moneda de uso local.



Resello en la India Británica. Fecha del dólar de plata: 1801

Monarca reinante: Carlos IV (1788-1808)

Leyenda: Carolus (Carlos) IIII


La necesidad de moneda fraccionaria también llevo a menudo a que estas monedas fueran físicamente cortadas en varias partes para obtener monedas de un facial más pequeño. Fuera del territorio de la monarquía española y sus colonias, era muy difícil obtener monedas de plata españolas de un valor inferior a 8 reales, por lo que la división física de las monedas era el único medio para obtener moneda fraccionaria para su posterior uso.




Espacio de influencia del Real de a Ocho y otras monedas españolas y portuguesas


Debido a que el "dólar español" se utilizó ampliamente en Europa, América y el Lejano Oriente, se convirtió, como hemos dicho, en la primera moneda de uso global ya en el siglo XVI, apreciada y deseada por todos.

Esta moneda de plata española circulaba libremente en las trece colonias británicas de América del Norte mucho antes de que declararan su independencia. Debido a la dificultad de transportar monedas de plata acuñadas en Gran Bretaña hacia las colonias, solo llegaba una pequeña cantidad de monedas inglesas, haciendo que fuese mucho más fácil y conveniente utilizar las monedas de plata de Ocho Reales acuñadas en México que las monedas inglesas.

El "dólar español" fue, por tanto, la moneda en la que se basó el dólar estadounidense original, con un peso de 24,06 grs., y se mantuvo como moneda de curso legal en Estados Unidos hasta la Ley de Acuñación de 1857.



Dólar español de plata de Felipe V, Casa de la moneda de México. Fechado en 1739 
Mº (monograma de México), hemisferios coronados con leyenda VTRAQUE VNUM (ambos son uno) entre pilares con pancartas inscritas, PLUS y VLTRA


Muchas otras monedas del mundo, como el yen japonés y el yuan chino, se basaron inicialmente en su diseño, tamaño y composición en el "dólar español" y en otras monedas de ocho reales. La mayoría de las teorías remontan el origen del símbolo del dólar americano  "$", que originalmente constaba de dos barras verticales, a las columnas de Hércules envueltas en cintas que aparecen en el reverso del "dólar español".


Isla del Príncipe Eduardo (Canadá)

A finales del siglo XVIII, el dólar español circulaba constantemente en el este de Canadá y por los incipientes Estados Unidos. El valor de la moneda variaba según el centro, pero alcanzaba su máximo valor en Halifax.

Por lo tanto, siempre que los comerciantes de la Isla del Príncipe Eduardo conseguían monedas, las enviaban a Halifax para aprovechar el tipo de cambio más alto. La consiguiente escasez de dinero en la Isla impulsó al gobernador Charles Douglass Smith, en 1813, a reunir todos los dólares españoles que pudo y a perforar sus centros.

Tras lo cual, el tapón central y los bordes se estamparon con un sol. Los centros perforados se convertían en chelines y los bordes exteriores en piezas de cinco chelines. El valor combinado de las monedas mutiladas fue a partir de entonces un 20 % mayor en la Isla de Príncipe Eduardo que fuera de la isla (aunque los componentes individuales eran menos valiosos), por lo que, en consecuencia, las monedas se convirtieron en la moneda oficial de la Isla.


Colonia británica de Nueva Gales del Sur (Australia)

Cuando se fundó la colonia de Nueva Gales del Sur en 1788, se encontró con el problema de la falta de monedas. Las monedas extranjeras, incluidas las británicas, holandesas, indias y portuguesas, eran comunes en sus primeros años, pero gran parte de estas monedas salían de la colonia a través del comercio con los barcos mercantes que visitaban la zona. El trueque se convirtió en una necesidad entre los colonos, y el ron, el más popular, se convirtió en una moneda no oficial. 

Uno de los primeros intentos de restringir esta práctica fue el del gobernador Philip King, quien el 19 de noviembre de 1800 estableció un precio arbitrario para las monedas extranjeras, pero nunca hubo suficiente circulante. Por lo que para intentar resolver la escasez, solicitó el suministro de seis peniques para usar como chelines, pero no logró ser escuchado en la metrópoli.

Las autoridades monopolizaban la importación de alcohol y lo utilizaban para adquirir tierras y pagar los salarios. Esta práctica fue tan habitual que los New South Wales Corps (el regimiento permanente creado para relevar a los infantes de marina que habían acompañado a la Primera Flota de Australia), fueron popularmente conocidos como los “Rum Corps” «Cuerpo del Ron». La práctica de usar ron como moneda fue prohibida por el gobernador Willian Bligh en 1806, lo que finalmente culminó en el derrocamiento del gobierno en la conocida como Rebelión del Ron (26 de enero de 1808).

Hacia 1812, la colonia de Nueva Gales del Sur comenzaba lentamente a prosperar, ayudada por la exportación de lana a Inglaterra en plenas guerras Napoleónicas. Pero la escasez de moneda de oro o plata era absoluta. Cualquier moneda que llegaba a Port Jackson era inmediatamente exportada, ya que era el único medio de pago aceptado por los escasos comerciantes que llegaban a Sídney con sus barcos, muchas veces provenientes de las colonias británicas en la India.

Para superar esta escasez de monedas, el gobernador Lachlan Macquarie tomó la iniciativa de utilizar unas 9.500 libras esterlinas para adquirir "dólares españoles" (de a 8 reales) enviados por el gobierno británico para producir monedas suficientes de forma similar a la descrita anteriormente, es decir, manipularlos mediante el recorte y el posterior resellado. Estas monedas, con un valor aproximado de 40.000 "dólares españoles", llegaron el 26 de noviembre de 1812 a bordo de la corbeta HMS Samarang desde Madrás (actual Chennai), a través de la Compañía de las Indias Orientales.

Es interesante notar que la relación existente entre el oro y la plata de 1:14,05. Es decir, tuvieron que pagar un sobreprecio elevado para recibir ese cargamento de duros españoles. Era justo puesto que había que asumir el coste de transporte y del seguro desde la India hasta Australia. 

Con el envío se dieron instrucciones estrictas para evitar que las monedas recién llegadas salieran del país. Por lo tanto, tras consultar con el Auditor de Cuentas y otros funcionarios de la colonia, el gobernador Macquarie encargó a un falsificador llamado William Henshall (teniendo en cuenta que para 1812 Nueva Gales del Sur era poco más que una colonia penal, no resulta raro que el encargado de hacer las monedas fuese un ex-convicto), que recortara los centros de las monedas y los contraestampara o resellara, de forma tal que quedaran inservibles fuera de la colonia. La idea fundamental era que las monedas quedasen mutiladas y sobrevaloradas, de forma que se ofreciese un circulante a la colonia (40.000 monedas se convirtieron en 80.000 piezas, duplicando así el número), a la vez que se eliminaban los incentivos para su exportación, permitiendo financiar al gobierno de la colonia, mediante un señoreaje, es decir, que la administración colonial recibía un ingreso al emitir un dinero que vale más de lo que cuesta producirlo.

Estas monedas estaban muy sobrevaloradas, puesto que el 8 reales español equivalía a 4 chelines y 4,6 peniques, pero el Holey Dollar y el dump sumaban entre ambos 6 chelines y 3 peniques (una revalorización del 42,6% con respecto a su valor en plata y un 25% más respecto a su valor nominal), esto hacía que no fuera rentable exportar las monedas fuera de la colonia.

Por tanto, Macquarie decretó la división de cada moneda en dos partes, asignándoles los siguientes valores legales:

  • El Holey Dollar (Anillo Exterior): Valor de 5 chelines (5 s).
  • El Dump (Disco Central): Valor de 1 chelín y 3 peniques (15 peniques).   

El tapón central (conocido como «dump») con un valor de 15 peniques, se acuñó con un nuevo diseño (una corona en el anverso y la denominación en el reverso), mientras que el dólar perforado recibió un sobreestampado o resellado alrededor del agujero ("Nueva Gales del Sur 1813" en el anverso, "Cinco Shillings" en el reverso). 

Esto distinguió claramente a las monedas como pertenecientes a la colonia de Nueva Gales del Sur, creando la primera moneda oficial producida específicamente para la circulación en esta colonia.

Henshall estableció su taller en Sídney, donde convirtió los 40.000 reales de a 8 en 80.000 monedas australianas. En un proceso que se hacía en tres pasos:

  • Recocido. Los 8 reales se calentaban para ablandar la plata y permitir su corte y estampado sin romper los troqueles.
  • Corte: Seguramente se utilizó un torno modificado como si fuera una prensa de corte para extraer un disco central de unos 19 milímetros de diámetro de cada 8 reales.
  • Estampado: Tanto los Holey Dollars como los dumps se estamparon para garantizar su legalidad. Parece ser que no se utilizó una prensa a volante sino un martillo pilón, que es una maquinaria más sencilla.  

Este proceso fue bastante complejo. Henshall estimó que podría completarlo en tres meses pero las tareas le llevaron más de un año. La última entrega se realizó en agosto de 1814. Henshall permaneció en la colonia un tiempo más y regresó a Inglaterra en 1817. 

De los 40.000 dólares españoles importados, finalmente se fabricaron 39.910 dólares perforados y 39.910 dólares de descarte, se presume que el resto se desperdició durante el proceso de conversión. El 1 de julio de 1813, el gobernador Macquarie emitió una proclamación que establecía que dicha moneda de plata sería de curso legal y se fijaba su valor. Las nuevas monedas convertidas entraron en circulación en 1814.

Los Holey Dollars tienen un peso en torno a los 20-21 gramos y con un valor de 5 chelines. En el anverso se aplicó un resello con la leyenda «NEW SOUTH WALES 1813», mientras que en el reverso el resello indicaba «FIVE SHILLINGS» junto con un diseño floral. En el centro de ese diseño floral aparece una pequeña “H”, como marca de Henshall. 

Los dump tienen un peso de en torno a los 6-7 gramos y un valor de 15 peniques (1 chelín y 3 peniques). En el anverso incluyen una corona real con la leyenda «NEW SOUTH WALES 1813». En el reverso incluyen su valor «FIFTEEN PENCE»; entre ambas palabras del reverso aparece una pequeña “H” de Henshall.

Los "dólares españoles" utilizados no tenían una fecha ni una procedencia específica; cualquier moneda y cualquier fecha les basto para sus propósitos. De tal forma que a medida que cambiaban las fechas de emisión de las monedas utilizadas, también lo hacían los monarcas que en ellas aparecían: Carlos III, Carlos IV, Fernando VI o Fernando VII.

Las monedas originales se acuñaron en diversas Casas de la Moneda de todo el Imperio Español. Dado que las colonias españolas eran prolíficas productoras de dólares de plata, la mayoría de las utilizadas se originaron en México (los más fáciles de conseguir), Perú (Lima) o Bolivia (Potosí). Algunas también se produjeron en España, Madrid y Sevilla, conocidos como dólares continentales

Estos "dólares" eran un símbolo, un estatus de poder, de la realeza, la Iglesia y los terratenientes adinerados, por lo que fueron convenientemente atesorados. Los dólares Holey convertidos a partir de dólares continentales son extremadamente escasos.



Dólar Holey de la Casa de la Moneda de Madrid
Fecha del dólar de plata: 1802
Monarca reinante: Carlos IV (1788-1808), tipo busto continental 
Leyenda: Carolus (Carlos) IIII
Marca de ceca: 'M' debajo de una corona en el reverso


El dólar de plata español fue la moneda que dominó el mundo en el siglo XVIII, con un comercio internacional muy extendido, por lo que la mayoría de los dólares importados por Macquarie estaban muy usados, con los detalles de diseño muy desgastados hasta el punto de estar parcialmente borrados.

Como consecuencia, hoy en día la mayoría de los Holey Dollars se encuentran bastante "sobados". A su vez los ejemplares de dumps existentes tienen aún más desgaste pues era la moneda menuda que circulaba mucho. Algunos pocos ejemplares de Holey Dollars han llegado en buena conservación

Como más arriba se comentó, estas monedas circularon en Australia a partir de 1813. Las autoridades las quisieron quitar de la circulación y en 1822 recogieron 34.058 Holey Dollars, pero los tuvieron que volver a emitir en 1823 ante la falta de cualquier otro tipo de moneda. Finalmente se recogieron definitivamente unos 28.200 Holey Dollars y 10.500 dumps en 1829 para ser vendidos al Banco de Inglaterra como plata al peso. En la actualidad los expertos estiman que existen unas 300-350 piezas de Holey Dollars y unos 1.000-1.500 ejemplares de dumps.

Un estudio de los dólares agujereados supervivientes revela que la aplicación de los sellos de contraparte por parte de Henshall era completamente aleatoria y que el dólar agujereado no se colocaba en una posición específica entre los troqueles. Y, obviamente, no importaba qué lado del dólar agujereado estuviera hacia arriba.

En el proceso utilizó un sencillo sistema de martillo pilón, como ya se ha comentado, donde la fuerza era lo fundamental. La precisión simplemente no era necesaria, por lo que los contrasellos de la mayoría de los Holey Dollars están en diferentes partes.

A partir de la segunda década del siglo XIX, el gobierno colonial comenzó a retirar estas monedas y a reemplazarlas por monedas de plata esterlina. Para cuando el Dollar Holey fue finalmente desmonetizado en 1829, la mayoría de las casi 40.000 monedas en circulación que habían sido moneda de curso legal se habían fundido en lingotes. La rareza del Dollar Holey australiano garantiza que incluso aquellas monedas en relativamente mal estado sean valiosas. Existiendo muchas historias de Dólares Holey encontrados en circunstancias inusuales.

Uno de los dólares agujereados más notables es el llamado Cabeza de Aníbal, una moneda única que presenta el retrato imaginario del rey José I de España. Se encontró en 1881 junto con otros dólares agujereados en lo que se cree era un "tesoro" de los bushrangers (bandoleros) en Tasmania y desde entonces ha formado parte de colecciones numismáticas privadas. La moneda se vendió en 2018 en una subasta de monedas coloniales por un valor estimado de 450.000 dólares, y posteriormente a un coleccionista privado por 500.000 dólares.



Dólar agujereado "Cabeza de Aníbal"
acuñado a partir de un dólar de plata español acuñado en 1810 en la Casa de la Moneda de Lima, Perú


La Casa de la Moneda colonial española de Lima se negó a reconocer a Bonaparte como rey español y se embarcó en una protesta numismática al continuar acuñando sus "dólares" de plata con la leyenda de Fernando VII.

Llevando su protesta un paso más allá, la Casa de la Moneda se negó a representar el retrato de Bonaparte en sus monedas, utilizando en su lugar una efigie «imaginaria» considerada extremadamente poco favorecedora. El retrato es conocido universalmente como el retrato de la «Cabeza de Aníbal».


Aunque no se conocían como "dólares agujereados", otras colonias británicas del Caribe utilizaron el mismo método de cortar y perforar, para acuñar monedas locales a partir de los dólares españoles.




Entre ellas se encontraban la Guayana Británica, Dominica, Granada, Guadalupe, San Vicente, Trinidad y Tobago. Las monedas agujereadas y los tapones centrales circularon junto con otras monedas fabricadas mediante el corte en secciones de las monedas españolas y coloniales. Estas monedas se denominaban en chelines y peniques o bits, con un valor de nueve peniques. (Un dólar se componía de ocho bits, a 9 peniques el bit, esto significaba que los ocho bits valían 6 chelines en sus mercados, un 20 % más que un dólar español).

Nuevamente el intento de aumentar el valor facial de las nuevas monedas generadas con respecto al real de a ocho de plata español original y de evitar, de esa forma, la exportación fuera de las colonias de las mismas, que era donde más valor tenían.


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